Pulmón de La Habana

Como en el Parque Lenin y La Quinta de los Molinos, en el Parque Almendares se puede respirar profundo, muy profundo, y sentir que el aire fresco le oxigena el cuerpo.

A pesar de estar en el corazón mismo de la ciudad, la amplia población de árboles tropicales existente en la zona le distancia del bullicio y la contaminación.

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Este lugar, forma parte del Gran Parque Metropolitano de La Habana, el que también conforman los Jardines de la Tropical y los de la Polar.

Entre remos y acordes

Si toma como punto para el comienzo la parte baja del Puente Almendares, le esperan en el parque diferentes opciones. Un pequeño parque de diversiones, un golfito y varias cafeterías son algunas de ellas. Además, una heladería y una pizzería.

Diseminadas por los alrededores, sombrillas de guano dan cobija a rústicos bancos de madera, ideales para detenerse a consumir lo comprado, mientras disfruta del ambiente que le rodea.

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Pero hay más. En esa área del parque caminos baldosados en piedra le permitirán recorrerlo fluidamente, siempre entre la vegetación, pasando pequeños puentes de piedra con barandas de bambú, bajando y subiendo cortos tramos de escalera, o sentándose a descansar en un banco, mientras una ardilla puede pasar corriendo cerca de sus pies.

En ese entorno, el anfiteatro le ofrece conciertos de trovadores, espectáculos infantiles y otras opciones que serán de su agrado.

Junto al río, puede alquilar un bote en el embarcadero y remar por su cauce, o simplemente sentarse en la orilla y extasiarse con el vaivén tranquilo de la corriente.

Si prefiere combinar la belleza natural con estas opciones, entonces es el sitio ideal. Pero si gusta de disfrutar esos paisajes en solitario, continúe leyendo este blog.

Rumbo a la Isla Josefina

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Si toma la calle que bordea el río, deje que el puente vaya alejándose a su espalda. A su izquierda, los árboles tropicales unas veces le dejan ver el río y otras se hacen tan tupidos que sólo podrá distinguir las hojas más cercanas a sus ojos.

En su recorrido, verá lianas que cuelgan de los árboles como largos tentáculos; enredaderas que de tanto verde forman un manto de hojas compacto que tal parece una tela.

Ante sus pasos, aparecerán senderos que le invitarán a adentrarse en ellos y le conducirán a paisajes dignos de una postal, o mejor, de una perfecta instantánea.

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Cierto que el río no vive sus mejores tiempos, algo que le resta un poco de atractivo al parque. Sin embargo, el verdor que le rodea es tan vivo que todo lo demás parece de menos y quien se acerca termina impresionado.

El área protegida

La calle que bordea el río lo llevará directo al paisaje natural protegido Isla Josefina. Es la única zona de estiaje, del río Almendares, que se conserva como paisaje natural protegido dentro del contexto urbano.

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Se dice que debe su nombre a que la propietaria de esos terrenos, en la segunda mitad del siglo XIX, era la señora Josefa Juana de Embil Quesada, conocida como “Josefina”.

Lo cierto es que aún se conservan en esta área las ruinas de una mansión, que dicho sea de paso se ubicaba en ambas márgenes del Almendares. En este punto se unen gracias a un puente de piedra, uno de los grandes atractivos que brinda una hermosa vista del río mientras se pierde en la distancia.

Por estas ruinas podrá moverse; podrá en ellas sentarse mientras retumba en sus oídos la corriente del agua. Podrá incluso imaginar la figura de Doña Josefina andando por aquellos increíbles espacios.

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Por cierto, en ese punto el silencio es casi absoluto. Lo rompen solamente las aguas que corren por su cauce y los autos que transitan esporádicamente. Sin embargo, ambos se mezclan formando una especie de música que magnetiza el ambiente de la Isla Josefina.

Al área protegida puede llegar en solitario o en visitas guiadas. En este último caso, varias paradas marcarán sus pasos, entre las que se encuentran: “Conociendo nuestro paisaje”; “Descubriendo el mundo animal”; “Las aguas nos hablan” y “La historia contada por las rocas”.

No son todas, pero sí las más interesantes que le permitirán conocer que su flora consta de más de 80 especies y la fauna tiene también numerosas sorpresas y curiosidades.

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Este último detalle se incrementa, cada vez más, gracias a la labor de los trabajadores del parque, que se preocupan por la reforestación y la conservación de las especies.

También es de interés constante el rescate de las aguas del río. Así que en un futuro no muy lejano el Almendares se acercará a lo que otrora fue su mejor talante.

El río y las raíces de los cubanos

A lo largo del río podrá ver también las ceremonias religiosas, habituales en la zona.

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Notará a los devotos que se acercan a entregar sus ofrendas a un santo; y si tiene la suerte de coincidir con un violín para “Oshún”, deténgase un instante para disfrutar de un ritual atractivo.

Oshún es una deidad de agua dulce que recibe numerosos votos y la vistosa ceremonia que la invoca es capaz de llenar el espacio sonora y visualmente.

Es sólo una recomendación, pero si el tema no le interesa continúe camino, que el Parque Almendares tiene como para que se lleve su cámara totalmente cargada de instantáneas.

De la ida y la vuelta

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Al Parque Almendares hemos visto muchos visitantes llegar en autos clásicos, de esos que se alquilan en cualquier punto de la ciudad. Otros se acercan en autos modernos, en cocotaxi, pero también en bicicleta e incluso a pie. Porque varias son las maneras de acercarse a este oasis en medio de la ciudad.

El camino es fácil. Y cuando haya disfrutado las maravillas naturales de ese entorno, deténgase entonces en La Pérgola, en el Club Almendares, o en el lobby bar del Hotel El Bosque.

Hay otras opciones en los alrededores para tomar una cerveza, un cóctel o un café mientras degusta algo de comer. Permítame sugerirle especialmente D’Caminos y Fusión Habana, en calle 30 y avenida 41.

Sin dudas, el pulmón de La Habana

Pulmón de La Habana: el Parque Almendares

Son sólo algunas sugerencias porque tiene variedad donde escoger. La diversión, la naturaleza e incluso la gastronomía, esperan por usted. Compruebe ese apotegma de que el Parque Almendares es el pulmón de La Habana.