Calle 23

Aunque para muchos resulta desconocido, lo que hoy se conoce como el Vedado, en La Habana, siglos atrás era una franja costera cubierta por rocas y una manigua impenetrable.

Actualmente ese reparto deviene zona de estimable desenvolvimiento social, económico y cultural. Pero hablar del Vedado también conlleva a referirse a una emblemática calle y a todo lo que en ella se concentra.

El origen

Calle 23, la más céntrica y concurrida del Vedado habanero

La calle 23 nace frente al mar, donde confluyen las avenidas Malecón e Infanta, y culmina justo donde termina el puente Almendares, cuyo nombre también bautiza al río y parque que habitan debajo de este. Es interceptada por reconocidas calles que van desde la letra P hasta la A, a las que le continúan otras desde el número 2 hasta el 41.

Cuentan que en sus inicios se le conocía como “Paseo de Medina” en honor al contratista que suministraba las piedras empleadas para pavimentar las calles de La Habana en su etapa colonial.

Calle 23, la más céntrica y concurrida del Vedado habanero

Lo que en sus inicios fue una zona con furnias de canteras de piedras, alcanza su esplendor urbanístico, arquitectónico y cultural en las décadas de los años cuarenta y cincuenta de la pasada centuria.

Con el paso de los años se ha inscrito en la historia citadina y en la vida de cubanos y visitantes como una arteria de relevancia donde también converge el arte en sus diversas manifestaciones.

De todo en 23

Calle 23, la más céntrica y concurrida del Vedado habanero

Adentrarse en 23, como le llaman los habaneros, es acudir a una cita con los más insospechados sitios. En ella afloran hoteles, restaurantes, cines, clubes, centros nocturnos, parques, ministerios e instituciones de interés cultural y social.

Allí están enclavados los ministerios de Salud Pública, del Trabajo y Seguridad Social y de Educación Superior, al igual que la Unión de Periodistas de Cuba. Y justo en la esquina de M se halla el Instituto Nacional de Radio y Televisión.

Calle 23, la más céntrica y concurrida del Vedado habanero

Entrecalles como G y Paseo, realzan la importancia de 23. A través de ellas se puede acceder a instituciones y hospitales de renombre nacional e internacional.

En la calle 23 funciona un amplio circuito cinematográfico: cine La Rampa en la esquina a calle O; el Yara, en la intersección con L; Riviera en G; el Chaplin entre 10 y 12 y el popular 23 y 12. Todos cuentan con una considerable afluencia de público, la cual aumenta en el mes de diciembre durante el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

La esquina de 23 y 12 sirve además de antesala a la Necrópolis de Cristóbal Colón, joya de la arquitectura nacional, donde tantas leyendas se tejen entorno al cementerio y las personas cuyos cuerpos allí descansan.

Calle 23, la más céntrica y concurrida del Vedado habanero

La heladería Coppelia, popular en el extranjero tras la exhibición del filme cubano “Fresa y Chocolate”, representa el establecimiento más codiciado en la isla caribeña para degustar refrescantes helados, motivo por el cual los cubanos hacen largas colas hasta conseguir su objetivo. La ubicación es céntrica: al lado del cine Yara y diagonal con el hotel Habana Libre Tryp, una grandiosa edificación considerada en su momento el hotel más alto de América Latina.

Si de hoteles se trata, además del Habana Libre, otros se ubican próximos a esta calle. Así resaltan el Meliá Cohiba, Riviera, Presidente, Colina, Vedado, Capri, Victoria, y el emblemático Hotel Nacional de Cuba situado sobre una colina, desde donde puede disfrutarse de una hermosa vista del mar y del castillo de los Tres Reyes del Morro.

Calle 23, la más céntrica y concurrida del Vedado habanero

El parque El Quijote, en la esquina a J, resalta en la geografía de la calle 23, con su estatua alegórica al caballero de La Mancha encima de su caballo Rocinante, esculpida en metal y restaurada en varias ocasiones.

Paladares y restaurantes estatales constituyen ofertas gastronómicas que los interesados pueden seleccionar en dependencia del tipo de comida que deseen consumir. En el caso de la comida oriental, se encuentra El Polinesio, en los bajos del Hotel Habana Libre y El Mandarín en la esquina de 23 y M.

Calle 23, la más céntrica y concurrida del Vedado habanero

Los menús italianos son muy cotizados en la pizzería Cinecitta, los platos del mar se ofertan en el restaurante Siete Mares, mientras que la carne de cerdo se puede degustar en El Cochinito.

El jazz contemporáneo encuentra su guarida en La Zorra y el Cuervo, muy cerca de 23 y O. Hay discotecas y centros nocturnos como el Club 23, el Tikoa, el King Bar. Afamados cabarets se localizan también en 23 como el Turquino, en los altos del Habana Libre Tryp, y el Pico Blanco conocido como “Rincón del Feeling”.

La Rampa

La calle 23 es punto de encuentro de muchos jóvenes en las noches citadinas, quienes en busca de esparcimiento e interacción, descubren en esta histórica avenida el espacio idóneo para pasar una noche diferente.

Calle 23, la más céntrica y concurrida del Vedado habanero

Resalta La Rampa que inicia en la calle 23 y constituye la ruta que conduce hacia el Malecón, muy visitado en las noches habaneras.

En las proximidades del cine Yara las personas pueden acceder a una excelente conexión WIFI y hasta adquirir, durante el día, un buen recuerdo de Cuba en la Feria de Artesanía La Rampa, ubicada frente al Pabellón Cuba. Este último es una de las principales plazas culturales de la capital y del país, subsede de la Feria Internacional del libro de La Habana.

Calle 23, la más céntrica y concurrida del Vedado habanero

Varias compañías de aviación internacional como Aerocaribbean, Cubana de Aviación (Vuelos Internacionales), Iberia, Copa Airlines y Mexicana de Aviación, se sitúan en esa zona de 23.

Referente obligatorio

Para quienes visitan el Vedado, en la capital de todos los cubanos, el acceso a la calle 23 es inevitable. Una gran cantidad de público se mueve a diario por ella y quienes la transitan con frecuencia, la extrañan cuando están lejos de la gran isla antillana. Historia y desarrollo sociocultural marcan la existencia de una calle que constituye referente obligatorio de una ciudad y su gente.